Estamos en crisis, sin duda. Lo viejo no termina de morir, y lo nuevo no termina de llegar. Para los que esperamos una regeneración total y absoluta de España, los resultados de estas elecciones no pueden calificarse por menos de decepcionantes. El resultado es que la victoria del PP no es tan grande como para pensar que puede ganar en unas generales, ni tan pequeña que haga pensar que alguien va a mover la silla a Rajoy. Total, otra gran oportunidad perdida para España. Y van...
Yo, he votado a Rosa Díez. Bueno, al tal Sosa Wagner (tiene nombre de director de orquesta argentino) No soy tan idealista como para pensar que mi voto iba a tener repercusión en ese paquidermo burocrático de la UE, así que decidí darle una patada en el culo a Rajoy, vía tafanario de Mayor Oreja. Quería otro PP antes que otro gobierno.
Antes de ir a por ZP, a unas elecciones a cara de perro, hay que regenerar el PP. Es imprescindible que el PP se arme ideológicamente. Sólo un mensaje comunicado desde una profunda convicción es creible. No es cuestión de oponer propaganda a propaganda, sino de oponer profundas razones a propaganda. Y es efectivo. Es el simple cuento del Rey Desnudo (o el retablo de las maravillas) Lo malo es que hasta ahora nadie ha hecho el papel de niño. Es muy importante que el PP gane a ZP con la sociedad convencida de que se enfrenta a una gran responsabilidad. Es importante, porque no decirlo, que sepa que hemos cometido una frivolidad terrible dejando gobernar a este insensato. Reconocer un error es el primer paso para subsanarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario